Potencial evocado se trata de una exploración neurofisiológica que evalúa la función del sistema sensorial acústico (auditivo), visual, somatosensorial y sus vías por medio de respuestas provocadas frente a un estímulo conocido y normalizado.
Dependiendo de la vía a explorar se realizan diversos tipos de potenciales:
Potenciales Evocados Visuales (PEV)
Los PEV resultan de los cambios producidos en la actividad bioeléctrica cerebral tras estimulación luminosa.
El estímulo más frecuentemente utilizado para obtener PEV son los LED Googles. Consigue evocar potenciales grandes y reproducibles, y requiere la colaboración del paciente.
Potenciales Evocados Auditivos (PEA)
También son llamados potenciales de tronco. Se resuelve aplicando un estímulo auditivo con registro en la corteza cerebral. Las diferentes ondas registradas dan cuenta de la actividad e indemnidad de la vía acústica sensorial.
Potenciales Evocados Somato Sensoriales (PESS)
Son respuestas que se obtienen a lo largo de las vías de la sensibilidad hasta la corteza cerebral después de un estímulo específico. Es un procedimiento sencillo e inocuo para la evaluación de las vías sensitivas (todas las estructuras que hay desde un estímulo en la piel hasta que llega al cerebro).
Pueden hacerse a los brazos y piernas, y se mide el tiempo que demora en aparecer la respuesta eléctrica evocada, existiendo valores normales para cada una de las vías.
Potenciales Evocados Dermatomales
Es un estudio que determina la integridad de la vía sensorial desde las extremidades superiores o inferiores hasta la corteza cerebral a través de la estimulación de ésta vía con un electrodo de barra y su captación en el cráneo con los electrodos de superficie colocados con el sistema 10 – 20.
Representan un estudio inocuo, no invasivo, no traumático, no peligroso y relativamente bien tolerado por el paciente que no requiere preparación especial ni suspensión de alimentos, ni medicamentos, únicamente se recomienda evitar ponerse gel o espray en el cabello.